21 Oct./ El Ateneo presenta…

Manicomio



Fecha: Jueves, 21 de octubre 2021
Hora: 19:30
Lugar: Filmoteca de Navarra 
Plano de localización: aquí

Precio: 1 euro, presentando el carnet del Ateneo 
(Entrada normal: 3 euros)  

Organiza y presenta: Miguel Zozaya, Vocal de Cinematografía

Año: 1953 / Pais: España / Duración: 85’ ByN / Director: Fernando Fernán Gómez / Guión: Fernando Fernán Gómez, Francisco Tomás Comes / Fotografía: Cecilio Paniagua, Sebastián Perera / Reparto: Susana Canales, Julio Peña, Fernando Fernán Gómez, María Asquerino, José María Lado, Antonio Vico, Elvira Quintillá, María Rivas, Vicente Parra



Manicomio

Tras el homenaje brindado a Luis García Berlanga el pasado mayo, no podíamos dejar pasar la celebración del centenario de otra figura ineludible de la cultura española del siglo XX como es Fernando Fernán Gómez. Aprovechando su reciente digitalización por parte de Filmoteca Española, este mes estrenamos en Navarra su ópera prima como director, presentada hace apenas unas semanas en el Festival de San Sebastián. Manicomio es una frenética comedia en torno a la locura que adapta cuatro historias de Edgar Allan Poe (“El sistema del doctor Alquitrán y el profesor Pluma”), Aleksandr Ivanovich Kuprin (“Una equivocación”), Leonidas Andreiev (“El médico loco”) y Ramón Gómez de la Serna (“La mona de imitación”), protagonizada por varios de los más destacados intérpretes del cine español de la época.

Compartimos aquí un texto sobre el filme de nuestros queridos colaboradores Aguilar y Cabrerizo, extracto de su artículo “Fernando Fernán Gómez en la silla del director”, publicado en la revista Dirigido por nº520 (septiembre 2021):

“El origen de Manicomio ha sido relatado en múltiples ocasiones por el propio Fernán Gómez: la película se puso en pie gracias al inesperado parón del rodaje de Aeropuerto (Luis Lucía, 1953), película en la que ejerce como actor y donde se ha cruzado con Luis María Delgado, contratado como ayudante de Lucia. La pareja de amigos, deseosa de dar el salto a la dirección, decide realizar apresuradamente un debut conjunto propiciado por la modestísima previsión de presupuesto que les facilita el permiso concedido por la productora para utilizar los decorados de Aeropuerto antes de que se reinicie la filmación. 

Fernán Gómez rescata un libreto que ha presentado un par de años atrás al concurso de guiones del Sindicato Nacional del Espectáculo. Este se abre con una cita shakesperiana –«Señor, danos una brizna de locura que nos libre de la necedad!»– y con un recurso sorprendente que será desde entonces rasgo de estilo: el protagonista mira a la cámara e interpela directamente a los espectadores en una reinterpretación cinematográfica del «aparte» teatral. El que Fernán Gómez decida abrir de este modo su filmografía y el que sea él mismo el actor encargado del papel puede leerse casi como un manifiesto de intenciones dado que el recurso reaparecerá en numerosas ocasiones en sus películas. Todo ello mientras el personaje se dirige al manicomio de Guadalix donde los empleados le irán contando historias de orates que darán pie a varios episodios con punto de partida en sendos relatos de Alexandr Kuprin, Leonid Andréiev y Edgar Allan Poe. Por ellos se cuelan dos apariciones inesperadas: la del crítico teatral Alfredo Marquerie, convertido en un loco que se cree aceituna y ofrece insistentemente un tenedor a sus interlocutores pidiéndoles «Píncheme, píncheme», y la de todo un futuro premio Nobel, Camilo José Cela, interpretando a un demente que se cree asno y cocea a modo. 

La utilización como base de otro de los episodios del relato de Ramón Gómez de la Serna «La mona de imitación», donde un hombre (Antonio Vico) termina asesinando a su mujer (Elvira Quintillá), harto de que esta se dedique a repetir como un eco todas sus palabras, pone el acento en su vocación de inscribirse en una corriente cultural que, amén de netamente hispana, no hace ascos a la vanguardia”.